Un 60% de los padres y madres no atan correctamente a sus hijos cuando viajan en su vehículo, lo que conlleva un grave riesgo en caso de accidente

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Cómo atar a los niños a sus sillitas correctamente

Hay tres pasos con los que siempre debemos cumplir

Cuando hablamos de seguridad vial infantil no basta con comprar una sillita cualquiera, colocarla en el vehículo, para luego, sentar ahí a nuestros hijos. Si el proceso de compra de silla y su instalación no son óptimas, podemos poner en peligro la seguridad vial de nuestros pequeños.

Muchos conductores saben que no todas las sillas son de la misma calidad, y todas ellas son testadas regularmente para que el consumidor pueda saber si está trasladando a sus hijos en un sistema seguro. Recuerda que para ver si la sillita que vas a comprar está homologada puedes comprobar si lleva una etiqueta naranja que suele estar en la parte trasera de la silla. La etiqueta es símbolo de que la sillita se ha puesto a prueba con todo tipo de choques, y que ha superado el examen de forma satisfactoria.

 

 

 

Invierte tu tiempo en escoger una silla adecuada y colócala en el vehículo tal y como señaliza la normativa

Invierte tu tiempo en escoger una silla adecuada y colócala en el vehículo tal y como señaliza la normativa (martin-dm / Getty Images/iStockphoto)

Pero, una vez tengamos la silla que queremos para nuestros hijos, debemos atarla correctamente al vehículo, siguiendo las recomendaciones del fabricante. Recuerda también que la sillita debe ser adecuada para el tamaño y peso de nuestros hijos, algo que podremos confirmar con la información que nos da el fabricante. Tras ello, ya estaremos listos para que nuestros hijos puedan utilizarla.

Sin embargo, uno de los puntos clave es el de comprobar cómo quedan colocados los niños en el sistema de retención infantil. Para ello, es importante que los padres nos fijemos en que todo está en posición correcta antes de empezar a circular, y hay que tener en cuenta que existen una serie de pasos que se deben seguir.

De hecho, hay estudios que indican que un 60% de los padres y madres no atan correctamente a sus hijos, y por ello es importante que dediquemos un minuto a hacerlo bien.

El primer paso a seguir es comprobar que el arnés que incorpora la sillita está ceñido al cuerpo del niño o niña que usa la sillita. Si este está muy suelto o hay pliegues, podemos poner en compromiso la efectividad de la sillita.

 

 

 

Las tiras no deben quedar por encima de los hombros

Las tiras no deben quedar por encima de los hombros (scyther5 / Getty)

En segundo lugar, debemos fijarnos en que las tiras superiores estén en el mismo nivel que los hombros, incluso un poco por debajo. Esto permitirá el agarre total del niño o niña en caso de frenazo, giro agresivo, o de accidente.

En tercer lugar, deberemos fijarnos en las tiras de la cintura que, una vez más, deben permitir un agarre perfecto. Para ello es importante que queden al nivel más bajo posible de la cintura de nuestros hijo.

La Vanguardia